jueves, 2 de julio de 2015

Del 6to al 7mo

Aclaro que soy militante del Partido Comunista de Cuba. Que creo en la Revolución cubana. Que la defiendo. Y no de palabra sino trabajando por ella.  Pero no por ello podemos dejar de poner dedos en llagas o criticar lo mal hecho. No seríamos ni comunistas ni revolucionarios, ni guevarianos.


Dentro de unos meses, es de esperar, que fiel a nuestras tradiciones democráticas revolucionarias, comience en nuestro país el proceso de discusión de documentos o como quiera que se les llame, para el nuevo congreso del Partido Comunista de Cuba. No puede ser de otra forma, es una de las mejores maneras de ejercitar la democracia participativa y los revolucionarios cubanos lo sabemos. Nuevas coyunturas rodearán el propio VII Congreso del PCC, tras los históricos anuncios de Obama y Raúl el pasado 17 de diciembre del 2014.

Ahora, me pregunto si también echaremos, en ese proceso de discusión colectiva, una mirada a las cosas que se han hecho mal, de plano, en estos años, al amparo de los lineamientos aprobados en el VI Congreso del PCC.
En concreto, hay dos medidas que, a mi entender, han hecho más daño que bien. La primera, sacar la papa de la libreta (algunos pensarán que es un tema nimio. Pero la mesa del cubano no es lo mismo si la papa no anda cerca) y la segunda, la estúpida ley de venta de autos.

Sobre la venta "por la libre" de la papa, los años han demostrado que papa, lo que se dice papa, solo puedes comer en el interior de este país si se la compras a los revendedores. Que hacen juego con una ley "de oferta y demanda", que se ha vuelto un mecanismo de expresión de un neoliberalismo minimalista a la criolla. Me gustaría saber quién responderá por los costos sociales y el mal humor de la población sobre este "temita".

Sobre la ley de autos, No estúpida por su creación, pero si estúpida por sus enunciados y su implementación, que nos convirtieron en el hazmerreir de todo el mundo, pero más allá de eso, que perjudicó a muchos revolucionarios internacionalistas (más de 4000 según estimado de conocedores del tema)  y benefició, más que nada, a grupos sociales cuyo aporte material y moral a la sociedad, es menos que los primeros mencionados, también me gustaria saber que explicación van a dar para no haber reaccionado a las centenares de miles de críticas de la población vertidas por cuanta esquina y medio de difusión tuvieron cerca.

Nada. Ignorar totalmente los derechos de 4000 cubanos que aportaron millones de doláres a su país (50 profesores cubanos prestando servicios en Angola pueden aportar en un año más de un millón de doláres frescos) y además mentir y decir que de los autos vendidos (solo más de un centenar en poco más de dos  años, quizás menos) se destinaría dinero para comprar  omnibús para el transporte urbano y reparar caminos. Para lo que hicieron, era mejor que hubieran dejado las cosas como estaban:  "tienes carta, compras carro", o al menos haber respetado a esos 4000 cubanos que tenían muy bien ganado su derecho a un sencillo auto.

El General de Ejército Raúl Castro Ruz ha llamado a criticar lo mal hecho en el momento oportuno y con argumentos. Bueno, parece que en algunos estamentos de dirección de este país bello, cuyo pueblo sigue defendiendo su Revolución y sus logros, predominan aún los oídos sordos. Y ser sordo a la opinión de la población, es, pudiera decirse, una forma de hacer contrarrevolución y  hacerle asi el juego a nuestros enemigos.

Son algunas de esas cosas que, al menos, pienso plantear cuando pida la palabra.

Adrián Eduardo

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