Por Enrique Ubieta Gómez / Tonado de La Jiribilla
Dos personas de avanzada edad conversaban en una cola, y la inevitable cercanía me obligó a escuchar: “cuando esto sea ya capitalismo, todos podrán viajar a cualquier país”, dijo uno de ellos. No es el único disparate que he escuchado en estos tiempos, y como respeto al lector de estas líneas, su inteligencia, ni siquiera rebatiré esa afirmación. La línea discursiva de la contrarrevolución es bidireccional: el gobierno cubano avanza sigilosamente hacia el capitalismo; el gobierno cubano se resiste a avanzar hacia el capitalismo.