miércoles, 2 de diciembre de 2020

En Cuba: Revolución de colores o calentarle la pista a Biden

Randy Alonso Falcón / Cubadebate


Donald Trump se va de la Casa Blanca doblemente derrotado: no pudo ganar la reelección presidencial, ni tampoco pudo derrocar los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua; contra los que empleó todos los métodos de castigo y agresión a su alcance.

Juegos sucios

Elsa Claro / Tomado de Cubadebate

La Tángana juvenil en el Parque Trillo. Foto: Yusmilis Dubrosky / Cubadebate

Ni cuando se escribe la palabra azalea es posible afirmar que la A y la Z son iguales. Las dos son letras, pero cada una figura en el alfabeto con funciones y caminos propios. Se advierte también en la bufonada referente a las diferencias entre gimnasia y magnesia, por muy parecidas que suenen.

viernes, 23 de octubre de 2020

Sin noticia pero con amo

 José Manzaneda /

Una persona en silla de ruedas era lanzada contra el suelo por el impacto del chorro de agua de la policía antidisturbios (1).

En el mismo escenario, días antes, un policía arrojaba al río, desde un puente, a un manifestante menos de edad (2). Ambas imágenes de represión habrían sido portada de la prensa de medio mundo, si hubieran ocurrido en Cuba o Bielorrusia (3). Pero como corresponden a Chile, no hay portadas, ni condenas de EEUU o la Unión Europea (4).

lunes, 19 de octubre de 2020

El político en la era digital: entre el insulto y la descalificación.

 Por Marcos Roitman Rosenmann / Tomado de La Pupila Insomne


Las formas sobre las cuales se construyó el campo de lo político se reorienta hacia el mercado del mundo digital. La llamada sociedad del espectáculo se extiende y adhiere a nuevas formas de comunicación. Twitter, Instagram, Facebook son el medio para trasmitir mensajes, la mayoría de las veces, insultos y amenazas. Los adjetivos se quedan cortos. En el ámbito político, sus representantes se digitalizan. Se comunican vía plataformas digitales, siendo prisioneros de las redes. Más que votantes, tienen seguidores en tiempo real que esperan los comentarios de su influencer. Presidentes de gobierno, diputados, senadores, alcaldes, no descansan. De día o de noche, la hora no es relevante, envían su Twitter, opinando sobre lo humano y lo divino. Ni límites ni reglas, todo vale. Desde construir falsas noticias hasta la difamación. Unos y otros se ensalzan en rifirrafes sin fronteras. Habituados a estas conductas digitales, los debates en las instituciones siguen el mismo camino. Gritan, gesticulan, abuchean, aplauden, patean, se interrumpen, hacen cortes de mangas, provocan hasta la extenuación.