José Manzaneda /
Una persona en silla de ruedas era lanzada contra el suelo por el impacto del chorro de agua de la policía antidisturbios (1).
En el mismo escenario, días antes, un
policía arrojaba al río, desde un puente, a un manifestante menos de
edad (2). Ambas imágenes de represión habrían sido portada de la prensa
de medio mundo, si hubieran ocurrido en Cuba o Bielorrusia (3). Pero como corresponden a Chile, no hay portadas, ni condenas de EEUU o la Unión Europea (4).