Por Alejandro Sánchez
Las cuestiones de género, raciales, ecológicas o de cualquier otra multidiversidad, no son el problema en sí.
Donde está el dilema es cuando esas cuestiones se convierten en la razón de ser de luchas que se vuelven cosméticas, por simples cuestiones de forma, y no en luchas contra las causas que generan esos dilemas que es el sistema capitalista.