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miércoles, 25 de marzo de 2020

Contra Cuba mentiras van, mentiras vienen


Por Luis Toledo Sande /Tomado de



La Embajada de los Estados Unidos en Cuba no cesa en la violación de las normas internacionales, y organiza operaciones de hostilidad contra este país. Ahora refuerza las calumnias contra él y sus servicios médicos, con el fin de denigrarlos ante la colaboración prestada a Italia, por solicitud de esta, especialmente de Lombardía, para hacer frente a la epidemia del coronavirus.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Los 5: La absurda y cruel decisión de la Jueza Lenard contra René

José Pertierra* / Tomado de Cubadebate

Una jueza federal en Miami dictaminó el viernes un fallo absurdo y cruel sobre uno de los Cinco cubanos, quien termina su sentencia carcelaria este 7 de octubre. La Jueza Joan Lenard declaró que René González, quien ya ha cumplido trece años en prisión por no haberse inscrito como agente del gobierno cubano, estará obligado a vivir los próximos tres años en Miami en lo que llaman “libertad supervisada”.

Foto: René González. 3 años de "libertad vigilada" en Miami, tras 13 injustos años en cárceles norteamericanas por luchar contra en terrorismo...en Miami

El Sr. González había solicitado permiso para regresar a Cuba para estar nuevamente con su esposa, Olga, y sus hijas, Ivette e Irma. Hace varios años, el Departamento de Estado decretó que jamás le otorgaría una visa a Olga. La ha permitido visitar a René solamente una vez durante los últimos trece años: un castigo cruel e inusual para cualquier preso.

Aunque es estadounidense de nacimiento, René González se crió en Cuba y tiene doble nacionalidad. A petición del gobierno cubano, regresó a los Estados Unidos para monitorear a los grupos extremistas de Miami, quienes desde sus guaridas en el sur de la Florida llevan a cabo ataques terroristas contra la población civil cubana. Pero como no le informó al Departamento de Justicia de sus actividades en los Estados Unidos, violó la ley. En cambio, el FBI nunca arrestó a los terroristas que René monitoreaba, y ellos siguen sueltos, protegidos y gozando de la vida en Miami.

¿Qué posible interés tiene el gobierno estadounidense de seguir castigando a una persona, cuyo único delito es luchar contra el terrorismo? ¿Por qué forzarle a quedarse en Miami, un semillero de terrorismo anti-cubano, por los próximos tres años? ¿No importa que los terroristas —desde sus bases en los Estados Unidos– hayan asesinado a 3,478 cubanos e incapacitado a 2,099 más durante las últimas cinco décadas? Además, ¿cómo quiere la jueza que el Señor González cumpla con los términos de su “libertad supervisada” en Miami?

Las condiciones que la corte le ha impuesto a René González incluyen prohibirle que “se asocie con individuos o grupos terroristas, o con miembros de organizaciones que promueven la violencia”. También le prohíbe “acercarse a o visitar lugares específicos donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos terroristas”. ¿Eso no significa que, para cumplir con la sentencia judicial, Miami es precisamente donde no debería vivir, ya que es el santuario de los terroristas en los Estados Unidos?

Los terroristas que René estaba encargado de monitorear siguen viviendo en Miami. Abiertamente apoyan el uso de la violencia contra Cuba. Este abril, Luis Posada Carriles, el autor intelectual de la voladura de un avión de pasajeros que mató a las 73 personas a bordo y de una campaña de terror contra La Habana que incluía poner bombas en los más famosos hoteles y restaurantes cubanos, afirmó su compromiso con la lucha armada contra el gobierno cubano. Posada Carriles y sus seguidores viven en Miami.

¿Por qué poner en peligro la vida de René y obligarlo a vivir por los próximos tres años lado a lado con los mismos terroristas que monitoreaba en Miami, cuando era agente del gobierno cubano?

Terroristas cubanoamericanos son los que asesinaron en los Estados Unidos a Orlando Letelier (el ex-Canciller de Chile), Ronnie Karpen Moffitt (una ciudadana estadounidense), Eulalio Negrín y Carlos Múñiz Varela (cubanoamericanos que apoyaban un diálogo pacífico con el gobierno cubano), y también a Felix García Rodríguez (un diplomático cubano en la ONU).

En una encuesta hecha en víspera del juicio contra los Cinco cubanos, la sicóloga Dra. Kendra Brennan concluyó que los cubanoamericanos de Miami mantienen “una actitud guerrerista contra Cuba.” Además, un estudio sobre la comunidad cubanoamericana de Miami, publicado por Americas Watch, dijo que “las fuerzas dominantes e intransigentes de la comunidad de los exiliados cubanos en Miami” tratan de silenciar las opiniones discrepantes sobre Cuba con la violencia. Por ejemplo, han bombardeado emisoras de radio y oficinas de revistas. Han amenazado a muerte a los que abogan por cambios en la política hacia Cuba. “Han puesto más de una decena de bombas, enfocándose en los que favorecen una apertura más moderada hacia el gobierno de Castro”, concluyó el informe.

Es irresponsable y arriesgado que Estados Unidos fuerce a René González a quedarse en ese ambiente de violencia y terrorismo por los próximos tres años. Su vida corre peligro.

La Jueza Lenard explicó que no puede adecuadamente evaluar “las circunstancias del delito, o la historia y las características del condenado”.

¿En serio, señora jueza? Pero si las “circunstancias del delito” son que René González no vino a los Estados Unidos para cometer espionaje contra el gobierno de lo Estados Unidos o para cometer crímenes. Su tarea fue simplemente monitorear a los terroristas, quienes operaban con total impunidad en los Estados Unidos y cuyos blancos eran civiles inocentes en Cuba. La idea fue simplemente compilar evidencia que Cuba posteriormente le entregó al FBI para que Washington procesara a los terroristas.

Los terroristas cubanoamericanos, por ejemplo, orquestaron un plan para poner una serie de bombas en los más famosos hoteles y restaurantes de La Habana, incluyendo el emblemático Hotel Nacional y el legendario restaurante que prefería Hemingway: La Bodeguita del Medio. El propósito de la campaña terrorista era destruir a la industria turística en Cuba, y de esa manera golpear a la economía del país que ya estaba debilitada después del derrumbe del bloque socialista de la URRS y Europa Oriental.

Especialmente después del 11-9, los Estados Unidos han sostenido que tienen como prioridad castigar a los terroristas y premiar a los que combaten el terrorismo. Si es así, entonces debiesen permitir que René González regrese a su familia en Cuba, en vez de obligarlo a que se quede en Miami rodeado de los terroristas que le quieren pasar la cuenta.

La Jueza Lenard también alega en su decisión que, si permite que René regrese a Cuba el 7 de octubre, no podrá evaluar si el “pueblo estadounidense estaría protegido de futuros crímenes que pueda cometer el condenado”. Pero el único crimen que cometió René fue no haberse inscrito como agente extranjero. ¿Cómo pudiera él ser un peligro para el pueblo estadounidense si regresa a su país? ¿Cuánto tiempo necesita la Jueza Lenard para evaluar adecuadamente algo tan claro como el agua de un manantial?

La jueza también alega que necesita más tiempo para que Estados Unidos le pueda dar a René “entrenamiento, educación y servicios médicos de la manera más efectiva”. ¡¿Qué?! René ya ha dicho que no tiene intención alguna de quedarse a vivir en los Estados Unidos. Su abogado expresó claramente que René ha ofrecido renunciar a su ciudadanía estadounidense con tal de poder regresar a su casa en Cuba. No necesita de la educación o el entrenamiento de los Estados Unidos, cuyo propósito sería ayudarlo a reintegrarse a la sociedad estadounidense. El simplemente quiere regrarsar a Cuba para reunirse nuevamente con su familia, y no recibir instrucciones sobre cómo vivir en este país y pasarse tres años alejado del nido familiar. Finalmente, en Cuba tendrá a su disposición la mejor atención médica, sin costo alguno para los Estados Unidos o para él mismo.

Sin sorpresa alguna, la fiscal encargada del caso, Caroline Heck-Miller, se opuso a la solicitud de René de poder regresar a Cuba al cumplir con su condena carcelaria. Esta es la misma fiscal que decidió no procesar a Luis Posada Carriles por terrorismo, a pesar de que la abogada del Departamento de Seguridad se lo pidió.

La única salvación que tiene la inexplicable y rara decisión de la Jueza Lenard es que le deja la puerta abierta a René para que vuelva a hacer el pedido de regresar a Cuba, “si las circunstancias ameritan una modificación de su sentencia”.

¿Cuáles circunstancias son las que espera la jueza? ¿Qué algún terrorista en Miami le dispare un tiro a René?

*José Pertierra es abogado en Washington DC. Representa al gobierno de Venezuela en el caso de extradición de Luis Posada Carriles.

miércoles, 20 de julio de 2011

No es noticia que EEUU intente destruir la solidaridad médica cubana...


Que exista un programa del Departamento de Estado y del Departamento de Seguridad Nacional de EEUU, apoyado por todas sus embajadas y sus servicios de inteligencia, destinado a captar al personal médico de los programas de solidaridad cubana en 77 países del Tercer Mundo, no es escandaloso ni es noticia (1).

Pero sí lo es que el Gobierno cubano haya reaccionado frente a esta agresión vergonzosa, y haya decidido no validar los certificados de estudios a quienes se acogen a dicho programa, después de traicionar a poblaciones enteras de barrios y comunidades rurales pobres en América Latina, Asia o África.

El presidente de Solidaridad sin Fronteras, una organización de la ultraderecha de Miami, que coordina con el Gobierno de EEUU esta captación de médicos cubanos, se quejaba al diario El Nuevo Herald porque 200 dentistas cubanos que abandonaron misiones solidarias y se refugiaron en embajadas de EEUU, ahora no pueden ejercer en este país, ya que Cuba no les acredita sus títulos (2).

El Nuevo Herald cuenta, por ejemplo, la historia de la odontóloga Dasha Frías, que “escapó” -según el argot propagandístico al uso- de la misión “Barrio Adentro” en Venezuela. Llegó a Miami a través de Colombia, pero ahora -al no poder acreditar sus estudios- trabaja por las noches como cajera.

El citado diario bien podría haber hecho al entrevistado una pregunta fundamental para la comprensión de este asunto: ¿Vds. advirtieron previamente a dichos dentistas de que esta situación se iba a producir, o prefirieron engañarles, que cayeran en la trampa, para seguir engordando la campaña de propaganda contra Cuba? (3)

Hay que recordar que los médicos cubanos captados por EEUU también han topado con la burocracia muy particular de este país. En abril de 2011, se conocía que a muchos les estaban negando la residencia porque habían militado en el Partido o la Juventud Comunista de Cuba, algo que castiga una ley federal (4).

Otro detalle que, al parecer, a los organizadores de la deserción, se les olvidó comunicar a los interesados. Y otra muestra más del sentido tan “democrático” del sistema de acogida de EEUU.

El Nuevo Herald de Miami no perdía la ocasión de exagerar las cifras de médicos cubanos captados. Hablaba de que “en los últimos cinco años, al menos 3.000 profesionales de la salud se han fugado por diversas vías a Estados Unidos”.

Una cifra absolutamente inflada, si la contrastamos con la que daba el diario -nada favorable al Gobierno cubano- The Wall Street Journal (5), que citando fuentes oficiales del Gobierno de EEUU, mencionaba, en enero pasado, a 1.574 médicos captados en cuatro años y medio, es decir, un escaso 1,89 % del total de cooperantes (6).

Pero las quejas públicas, en los medios de Miami, sobre la situación de los citados dentistas, más bien parecen una nueva puesta en escena para alimentar la permanente campaña mediática contra Cuba. Recordemos que la misma situación se dio anteriormente con médicos de otras especialidades, y en marzo, se anunciaba que ya se había encontrado una solución para la validación de sus títulos, a través de la llamada Comisión de Educación para Médicos Graduados en el Extranjero, de Filadelfia (7). Por lo que se espera que el Gobierno de EEUU apruebe algo similar para solventar este pequeño escollo puesto por el Gobierno cubano a esta estrategia sucia de robo de cerebros.

No es noticia que un país pobre y bloqueado como Cuba lleve a cerca de 37.000 cooperantes de la salud a 77 naciones, la mayor cifra del mundo. Tampoco que EEUU, la mayor potencia económica y militar, trate de destruir estos programas solidarios, comprando a dichos cooperantes. Pero sí es noticia -y motivo de denuncia en los medios- que el Gobierno cubano reaccione y se niegue a certificar los estudios de quienes abandonaron por dinero a miles de personas vulnerables.

Es la fotografía lamentable de este mundo desigual y envilecido. Y una muestra más del papel vergonzoso de los grandes medios de comunicación internacionales.

(1) http://www.state.gov/p/wha/rls/fs/2009/115414.htm

(2) http://www.elnuevoherald.com/2011/07/08/977291/cuba-bloquea-revalidacion-de-titulos.html

(3) http://cambiosencuba.blogspot.com/2011/07/estados-unidos-manipula-desercion-de.html

(4) http://www.elnuevoherald.com/2011/04/24/v-fullstory/927833/demoran-residencia-a-medicos-cubanos.html

(5) http://online.wsj.com/article/SB10001424052970203731004576045640711118766.html

(6) http://www.cubainformacion.tv/index.php?option=com_content&view=article&id=20522:=96&Itemid=65

(7) http://www.elnuevoherald.com/2011/07/08/977291/cuba-bloquea-revalidacion-de-titulos.html

(Tomado de Cubainformación)