Por Luis Fidel Escalante
Fue la historia que nos escogió, como escogió a aquellos jóvenes de 1953 que izaron la bandera de Martí en el centenario de su natalicio y dijeron, "No hemos venido a hablar de él, sino a hablar como él."
Hoy, nosotros “la generación del centenario de Fidel” este año que viene no estamos llamados solo a recordar su barba, su voz o su verde olivo.
Estamos llamados a ser su continuidad, como ellos fueron la de Martí.
En 1953, los jóvenes del Centenario no celebraron a Martí con flores y discursos mustios.
Lo celebraron con acción.
Con un cuartel tomado.
Con una generación que se levantó para decir, "Aquí estamos, Maestro. No te hemos olvidado. Seguimos tu guerra."
Nosotros, los jóvenes de 2026, no podemos quedarnos en el "gracias, Comandante".
Tenemos que ser su respuesta viva.
Su "presente" en cada escuela que defendamos.
Su "aquí estoy" en cada brigada médica que siga viajando.
Su "no nos rendimos" en cada cultivo orgánico, en cada línea de código, en cada canción que le cantemos a la patria sin pedirle nada a cambio.
Fidel no fue solo el hombre que sobrevivió a 600 intentos de asesinato.
Fue la idea de que un pueblo pobre puede ser rico en dignidad.
La certeza de que la historia no la escriben los poderosos, sino los que se levantan temprano para trabajar por los otros.
Así que, si en 1953 los jóvenes del Centenario le dijeron a Martí "tu guerra es nuestra guerra",
hoy nosotros le decimos a Fidel,
"Tu Revolución no terminó.
Se transformó en nosotros.
Y no la vamos a traicionar con olvido, ni con silencio, ni con resignación."
Porque ser de la generación del centenario de Fidel
no es tenerle nostalgia.
Es tenerle futuro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sea educado. No insulte ni denigre.