jueves, 28 de mayo de 2026

Como son las cosas... ¿Será Cuba atacada?(I)

Por Alejandro Sánchez 

Un colega en la Consultoría, antes de retirarse a su casa el 19 de mayo me lanzó esa pregunta.

Tomé el teléfono de la oficina, marqué el número de la Casa Blanca y le pregunté a Trump. Colgué la llamada y le respondí al amigo: dice que hoy no, que a lo mejor mañana.

Más allá de la irónica anécdota, el punto para responder a la pregunta está en saber, ¿qué quieren leer (escuchar, saber, etc), las personas en facebook y otras redes sociales, en la calle, centros de trabajo, en fin? No se engañe, todos no quieren saber la verdad o la respuesta que indica la lógica y el sentido común.

Unos quieren escuchar que estamos listos para enfrentar a los yanquis sea por méritos propios o con ayuda externa, que arrasaremos con Miami, Washington, Langley y hasta California; otros prefieren escuchar que cederemos poquito a poquito, o nos rendiremos, para que así no caigan bombas y Cuba resurgirá como emporio hotelero Trump S.A., porque: "... con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancia los ahorros...", no les importa más nada; otros no entienden razones y quieren inmolarse, y así.

También complica hablar del tema el hecho de que no deben violarse determinadas normas e informaciones. Muy pocos, quizás ninguno, de los que hablan del tema, no tienen acceso a información sensible, secreta o tan siquiera tienen una mínima preparación militar. Y también se corre el riesgo de desmovilizar, de restarle importancia y peligro al grave momento que vívimos.

En ese proceso y natural preocupación humana es que surgen las legiones de analistas de 3 al cuarto, nacionales y extranjeros, informadores o comunicadores con más o menos alguna  habilidad y miles de opinadores. De ellos, algunos (muy pocos) responden a instituciones cubanas responsabilizadas con la Defensa y por regla general replicando mucha información o argumentos ajenos.

¡Claro! Falta la declaración oficial del Gobierno Revolucionario Cubano acerca de nuestro número de tropas, del armamento antiaéreo disponible y su capacidad exacta de respuesta, cuántos "shaheds" y "oreshniks" tenemos y cuáles objetivoa golpearemos con ellos, de las medidas que adoptaremos y dónde desplegaremos las fuerzas principales, qué exactamente hemos negociado con los yanquis para evitar la violencia...

Muchos parecen creer que el Primer Secretario, más allá de sus comparecencias y comunicaciones (critica al estilo aparte), debería aparecer en Meda Redonda modo Mariscal Zhukov, explicando en un mapa lleno de simbolos azules y rojos los movimientos de las divisiones yanquis y las nuestras. 

Más allá de esos informadores nacionales, el resto son muchos desconocidos que no sabemos a que intereses responden y otros tantos bien conocidos y que si sabemos a cuáles intereses responden.

Las guerras están llenas de ruidos y silencios; tambores para asustar o confundir al enemigo, y sigilos para lograr los propósitos propios sin ser descubiertos.

Las guerras tienen un elemento fundamental (de hecho cualquier acción, revolución, proyecto, etc); la logística; no solo la del arroz con boniato y el café; hablo de economía, más especificamemte de economía política: tu logística y la del enemigo; recursos humanos, tecnológicos, energéticos, incluso políticos e ideológicos; la capacidad de recuperación posterior a cada golpe o al golpe final, y así, infinitas disyuntivas.

En ese maremagnum de publicaciones digitales hay tres elementos fundamentales que evaluar correctamente:

1. El campo de batalla digital no es nuestro. El enemigo tiene control total. No hay trincheras, túneles, senderos guerrilleros... es una lucha frontal y al descubierto. Las maniobras evasivas y dilatorias, como usar los métodos del enemigo, sus líneas discursivas, símbolos y significantes son altamente riesgosos porque pueden tener un resultado contraproducente en lo ideológico, o sencillamente, servir a sus objetivos.

2. El contexto interno; desde presentar a Cuba como la joya de la corona para las ambiciones capitalistas norteamericanas, hasta desconocer la capacidad real del país. Quienes nos comparan con Venezuela o Irán, como quien nos compara con una Cuba imaginaria o hipereal que solo existe en su mente y deseos más intimos.

Saber qué es Cuba, en cuál momento estamos y qué deseamos nos ayuda a entender el probable escenario.

3. El contexto externo; con las socorridas alusiones a que Trump es un tonto o un loco, para luego decir que es un pragmático empresario y genio de los negocios; o la cantaleta desmovilizadora de que todo es culpa de Miami y Marco Rubio; o la mentalidad casi colonial de un Partido Demócrata antibelicista que vendrá al rescate porque somos un mercado insuperable para USA, o un despertar de los valores esenciales del pueblo norteamericamo y del patriotismo desmesurado de los cubanos que se fueron a ese país. 

Abundan los sueños freudianos y geograficamente difíciles de millones de voluntarios internacionalistas acudiendo en nuetro auxilio o peor, el sueño estrategicamente imposible del bogatir Ilya Muromets y el rey mono Sun Wukong, viniendo al rescate en sus córceles atómicos.

Cualquiera de estos tres elementos y el dilema en general pasan por un factor esencial; un análisis materialista dialéctico de la realidad. Y permitanme, antes de la respuesta corta al tema, explicarles algo:

La política es la expresión concentrada de la economía. Es el poder económico quien determina el curso del poder político. Si usted logra entender, como dijo Marx, que la Base económica (relaciones de subordinación económica, dónde está la concentración de capital, sobre que propiedad se basa la economía y los medios de producción...) determina la Superestructura (religión, leyes, ideologías, cultura, todo lo subjetivo), y esta a su vez, reproduce o genera las condiciones que propician las relaciones económicas que lo llevaron al poder, que hace todo por mantener o tomar el poder... entenderá porque cualquier acción política responde a un interés económico (mediato o no), y que la guerra es solo la extensión de la acción política por medios violentos. 

Esa es sobre todo una de las características fundamentales del capitalismo imperialista, lo que ahora han dado en llamar; imperio depredador pero que ya los clásicos denominaban como economía colonial, extractivista, de rapiña. 

Dicho lo anterior, aunque anexaremos algunos argumentos, pasemos a lo que les interesa. 

¿Será Cuba atacada?

Es probable pero no cierto, ni en un futuro demasiado cercano.

La mayoría de las opiniones y el análisis más lógico desprenden que las opciones más seguras son continuar el cerco económico hasta lograr que alguien dentro le haga parte del trabajo, o realizar una acción punitiva limitada, estilo Venezuela o un bombardeo a infraestructuras críticas y capacidades defensivas para que el pueblo se desespere y no haya FAR y MININT en disposición de controlar la situación interna.

Una invasión a toda regla es muy improbable, por no decir imposible. El costo para la economía norteamericana sería muy grande, con nada de beneficio, además del despliegue militar  (desde finales de los 80s se hablaba de 100 mil soldados), y Cuba no resolverá ni el tema de la inflación, ni el precio de los combustibles para el electorado noteamericano. Y ahí está el punto principal. 

Una acción limitada, tomar la Isla de la Juventud o algunos de los cayos de Cuba, pudiera ser una opción ante la imposibilidad de tomar la isla irani de Karj, y ya algunos han sostenido esa hipótesis pero conllevaría logística y un riesgo muy altos en un contexto poco favorable y ¿para qué beneficio? De nuevo, ¿eso bajaría los precios de los combustibles, la inflación a lo interno, acallaría a los anti-guerra, quitaría argumentos a los demócratas para hacerle la vida difícil a Trump?

Otro factor, Cuba no tiene capacidad ni es parte de su doctrina militar atacar territorio norteamericano continental, pero ¿estaría dispuesto Estados Unidos a arriesgar la Base Naval de Guantánamo, a cientos sino miles de soldados que quedarían a merced del fuego cubano? 

El Mundial de futbol comienza a principios de junio, durante un mes, en México, Estados Unidos y Canadá. Ya las empresas hoteleras se están quejando de las pocas reservas. ¿Sería del agrado de la FIFA, Nike, Reebok, Disney (ESPN), etc... una región desestabilizada con bombas cayendo a pocos cientos de kilómetros de algunos estadios?

Cuba no vale unas elecciones de Medio Término si no baja el costo de la vida del público norteamericano. 

¿Cuba vale una candidatura presidencial de Marco Rubio? Si Estados Unidos llegase a tener un presidente latino no será de una de las minorías menos representada en esa nación, ni tampoco a costa de inflación, el galón x 5 USD, etc... Miami era una aldea aborigen al borde de un río cuando ya las Trece Colonias pretendían apoderarse de Cuba.

Cualquier acción militar, si se realiza, sería complemento de más ahogo económico, para que parte de la población le haga el trabajo, o el gobierno y las instituciones armadas claudiquen.

En la fortaleza que el Estado cubano y Partido demuestren, en su compromiso con el sector del pueblo más revolucionario y que no goza de privilegios, en la comunicación política estrategicamente planificada, en la fidelidad a principios, la recuperación de sectores económicos claves, en el mantenimiento de la soberania, está la clave de resistir y vencer, de seguir contando con aliados y solidaridad internacional para preservar la Revolución, que es el Socialismo y la Patria.

Se anexan argumentos explicativos del tema comunicacional digital y los contextos interno y externo para entender mejor el escenario.

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