Pues sí, ando madrugado. Y no escribiendo está columna dominical. Es que un amigo, de esos que uno mantiene durante 30 años, que incluso puedes dejar de ver durante 10 o 15 años, pero es como si hubieran sido días y se autotitulan tíos o padrinos de tus hijos, me pidió que lo recogiera temprano para darle "botella" hasta su trabajo.