Por Haydée Sánchez Castro.
Sacó de sus bolsillos el último billete de 500 pesos que le quedaba y pagó una libra de harina de Castilla para los dulces de sus hijos. Cobró ayer, viernes 5, y ya el sábado, luego de hacer los desgloses presupuestarios imprescindibles, se quedó con un menudito que no le alcanzaba para darse un mimo en el mes.