Por Alejandro Sánchez
Si alguien aún tenía dudas de la incompatibilidad de posiciones entre Estados Unidos y Rusia, ya lo ha escuchado en todas las formas posibles: el primero quiere una pausa para volver a engañar, la segunda solo se detendrá cuando cumpla sus objetivos iniciales. Eso, traducido al ruso, no es solo un entorno fronterizo neutral, sino amigable; es poder desarrollar su propia concepción del mundo. Como Estados Unidos y Europa no quieren esto, el conflicto continuará (por otras vías, otras causas, otros actores), pero continuará.