
Esta sección se pensó para hablar de cosas serias pero en ambiente de domingo, luego del desayuno, o del almuerzo, para aprovechar y tirar una siestecita leyendo algo interesante, pero no pesado. Por tanto, ponernos a hablar de teorías comunicacionales y manejar conceptos no es lo ideal. Como tampoco ponernos a hablar de novelas, cuando es uno de los productos comunicacionales más cutres y tontos posibles, y perdónenme los amantes de este género televisivo.