Por Roberto R. Dávila Cabrera.
Tal como van las cosas con la aplicación del sistema de medidas para la transformación del país, mucho deben estar trabajando las estructuras de dirección del Partido Comunista de Cuba, como sujeto principal de dirección de la nación, en correspondencia con el artículo cinco de la Constitución vigente.
Porque las transformaciones son tales que exigen modificaciones de contenidos presentes en los documentos aprobados en distintos Congresos de la organizaciónY el asunto no termina ahí; cambios serán necesarios en documentos rectores del Partido, como estatutos, reglamentos, programa político, políticas, y todo eso será necesario discutirlo en el próximo Congreso, cuando sea se realice.
Y el Congreso no es el evento final, es el proceso de discusión y análisis con la militancia y el pueblo desde la base, y hay mucho que discutir, valorar, considerar, tener en cuenta, hasta que debe ser el proceso más democrático que se haya realizado en la historia del PCC.
¿Cómo redactar en los Estatutos que un miembro de la organización comunista, que desde el punto de vista teórico tiene que luchar por la eliminación de la propiedad privada ahora debe defenderla?
Y eso, estés o no convencido de ello. Porque sino, estarás en contra de las decisiones de los organismos superiores de dirección de la organización
Y los asuntos de contradicciones de conciencia no terminan ahí, sino comienzan.
¿Qué sistema de valores se impulsan, los que generan las relaciones capitalistas ya instaladas y en proceso constante de crecimiento, o los socialistas que decrecen?
Hay quien ya piensa y propone los juegos de azar, la lotería entre ellos, como mecanismos económicos de financiamiento por las ganancias que se pueden obtener. Y habría que pensar al respecto porqué Fidel y la Revolución en su momento eliminaron el jugoso negocio que ello representó en el país. Por ese camino, restableceremos casi todo lo que la Revolución transformó para bien del país.
Si ese fuera el camino, ¿la dirección histórica de la Revolución se equivocó y tienen razón sus enemigos jurados de siempre?
¿Hasta donde va a dejar el Partido dirigente de la Revolución Cubana ese proceso de restauración de la vieja sociedad, en nombre del socialismo y lo que va quedando de él, la atención diferenciada a los desvalidos existentes en la sociedad?
Y no es contrarrevolución lo que expreso sino la necesidad de defender a fondo la Revolución, que no sólo se debe hacer pensando que se defiende con relaciones capitalistas de producción, distribución, cambio y consumo, ni con antivalores culturales como el Halloween y otros en boga restauradora.
Hay muchos otros temas relativos al Partido que se deben poner sobre la mesa de debate, como hacía Fidel mucho antes de la celebración del centenario de su nacimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sea educado. No insulte ni denigre.