Por Rosa Miriam Elizalde
El pentacampeón Mijaín López a su llegada al Aeropuerto Internacional José Martí. Foto: Tomada de Internet.
Miserable sociedad la que impone repudiables prácticas de inquisición y falsedad. Miserables los que le niegan a Cuba la alegría de sus nueve medallas olímpicas, el mismo número que ganó Dinamarca, país sin bloqueo estadunidense y sin que la prensa y los mentideros de las redes le reprochen su actuación en París.
