Por Alejandro Sánchez
“En cuanto al problema de mejorar nuestro aparato estatal, la Inspección Obrera y Campesina no debe, en mi opinión, esforzarse por la cantidad ni apresurarse. Hasta ahora es tan poco lo que hemos podido reflexionar y ocuparnos de la calidad de nuestro aparato estatal, que sería legítimo cuidar de que su preparación fuese especialmente seria, de concentrar en la Inspección Obrera y Campesina un material humano de características realmente modernas, es decir, que no sea inferior a los mejores modelos de Europa occidental”.
