Tomado de Resumen latinoamericano.orgPor Roly Medina, Resumen Latinoamericano, 16 de julio de 2021.
Mis ojos debieron lucir desorbitados cuando llegué al
monumento a Máximo Gómez en el malecón habanero. Un mar de pueblo allí
congregado escalaba la base de mármol que sostiene la estatua ecuestre
del Generalísimo, quizás intentando llevar nuestra bandera, esa que luce
orgullosa en la pelea, más cerca de él, o del cielo quizás.
Una turba de gente llegaba de distintos lugares y sintonizaba casi
inmediatamente con los vítores y cánticos que emanaban de la masa
alpinista que ocupó el monumento. “Yo soy Fidel” estremeció a un grupo
de personas, que previamente se habían congregado allí para generar
desestabilización en el país, disfrazado de reclamos al gobierno
revolucionario.